
En ocasiones, el miedo a volar está fundamentado en la desinformación. Las personas que no conocen las medidas de seguridad de un avión suelen tener más miedo porque a los humanos, por lo general, nos aterra lo desconocido.
Volar en avión es algo que hoy en día es muy necesario, ya sea por negocios, por temas familiares o para tomarte unas vacaciones. Por eso, estas 10 razones de peso son lo que necesitas para eliminar (o al menos reducir) tu miedo a volar.
1. Pilotos preparados: Llegar a ser piloto no es ninguna tontería, requiere mucha preparación teórica y muchas horas de vuelo. Los pilotos de las aerolíneas comerciales están más que preparados para pilotar un avión con seguridad. Además, sus horas de vuelo mensuales están limitadas para garantizar siempre la máxima perfección en su modo de pilotar.
2. Un accidente necesita muchos fallos: Un accidente de avión no ocurre por casualidad, es necesario que hayan muchos fallos para que ocurra. Por eso hay tan pocos accidente de avión, porque se necesita una cadena de fallos para que se produzca un accidente, y eso no suele ocurrir.
3. Dos o más motores: Un avión comercial tiene como mínimo dos motores y en muchas ocasiones más. El avión es capaz de volar con un motor, pero si llegaran a pararse todos, los aviones no caen en picado, sino que planean suavemente para que al piloto le de tiempo de realizar un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto más cercano.
4. Materiales resistentes: Los materiales de los que están construídos los aviones comerciales son resistentes a condiciones extremas e imprevistos, como por ejemplo un rayo. Un avión es muy resistente, más de lo que pueda parecer.
5. Reunión previa: Pilotos y tripulación se reunen aproximadamente una hora antes de la salida del vuelo para revisar que todo está en perfecto estado. Si determinan que no es así, se espera hasta que se repare. Un avión no despega si no está en las condiciones perfectas y seguras para hacerlo.
6. Alas flexibles: Si has volado en avión, te habrás dado cuenta de que las alas están continuamente moviéndose. Esto es así porque las alas son flexibles para evitar que se rompan, lo que aumenta todavía más la seguridad.
7. Amerizaje: Si un avión tiene que aterrizar sobre el mar, puede hacerlo. Planearía hasta llegar al agua y luego saldrían tripulación y pasajeros a las balsas con chalecos salvavidas puestos. A eso se le llama “amerizaje”.
8. Cuando un motor se incendia: Que uno de los motores de un avión se incendie no ocurre casi nunca, pero si llegara a ocurrir, se activarían unos extintores para extinguir el fuego, además la tripulación pararía el motor y se cortaría inmediatamente el suministro de queroseno.
9. Turbulencias extremas: Incluso en casos de turbulencias extremas, no habría de qué preocuparse. Un avión comercial está preparado para resistir casi dos veces la peor situación de turbulencias que pudiera darse.
10. Baja probabilidad de accidente: A nivel mundial, aproximadamente uno de cada un millón y medio de vuelos comerciales tienen accidentes. Es decir, que la probabilidad de que un avión tenga un accidente es de 1 entre aproximadamente 1.500.000. Lo mejor es que gracias a los avances en la tecnología, estas probabilidades siguen reduciéndose.