
Canadá es una tierra preciosa, con parte anglófona y parte francófona. Esta mezcla tan extraña, pero a la vez curiosa, hace de este país un lugar también de lo más misterioso. Porque a pesar de tener buenos paisajes, ofertas culturales, y actividades de todo tipo, queda eclipsada por su vecina brillante, la gran Estados Unidos. Esto hay que cambiarlo, y ¿qué mejor manera que ofertar una cosa distinta a la que podrías hacer en la mayoría de ciudades de USA? Te vamos a mostrar una actividad de lo más original y diferente, así que si pronto vas a ir a Canadá, no dudes en seguir leyendo, porque te encantará.
Los alces son criaturas casi desconocidas, al menos para los europeos: no existen en nuestro continente, y es muy raro también verlo en los zoológicos de las ciudades. Por eso, si vamos a Canadá, una experiencia que debemos vivir es la de ver los alces en primera persona. Lo más probable es que nos parezcan animales más grandes de lo que nos imaginábamos. ¿Quieres saber más? Adelante, no te cortes.
La reserva de Matane
Una de las mejores formas de conocer Canadá es la de ir recorriendo el país con un coche alquilado, y conocer los distintos pueblos en primera persona, tratando con la gente de estas villas y comiendo los productos locales. Conocerás de forma general la geografía, además de descubrir lugares nuevos que nunca te imaginaste. En alguno de estos viajes, conduciendo por carreteras secundarias, lo más probable es que te encuentres con un alce, un hecho que no debe sorprenderte, pues son muy habituales en los bosques y zonas verdes del país. Y claro está, al haber mucho bosque, y mucha zona natural, estos animales se sienten en su hábitat, que lo es.
Sin embargo, para poder fotografiarlos y verlos en su estado natural, no podemos dejar de recomendar un sitio en concreto, que es la Reserva de Matane, un lugar donde reina el silencio. Puede ser algo incómodo, pero la verdad es que merece la pena pasear sin hacer ruido entre los árboles. ¿Por qué se hace esto? Porque los alces son de lo más asustadizos y desconfiados. Si de verdad quieres verlos y ver cómo viven, puede ser aquí, pero solamente si eres cuidadoso, porque se asustan con cualquier ruido de origen desconocido.
Se calcula que en esta reserva, que está situada en Quebec, puede llegar a haber más de 6.000 alces, una cifra nada despreciable. Estos animales se caracterizan por ser de gran tamaño, mucho más de lo que esperábamos, algo que suele sorprender a la mayoría de las personas. Aunque antes hemos dicho que en Europa no existen, no es del todo cierto, sino que en el norte de Europa sí que suele haber. Lo que pasa es que se clasifican como especies distintas. El alce del que hablamos en este artículo es el alce americano, alce americanus,que se caracteriza por su gran tamaño y puede localizarse en Canadá y Alaska. Se diferencian los machos y las hembras por las cornamentas, algo fácil de hacer, pero igualmente son de gran tamaño. Pueden alcanzar más de metro y medio de altura, por lo que puede suponer un peligro para las personas.
A pesar de su majestuoso aspecto, el alce no es nada peligroso, en términos relativos, por supuesto. No hay que molestarlos, y menos a las hembras, ya que si ven que sus crías están en peligro, su reacción será impredecible. Aparte de eso, te aconsejamos que te lleves la cámara de fotos cuando vayas a la reserva, porque puedes captar unas imágenes de lo más impresionantes.