
Montreal es una de las ciudades más importantes de Canadá. Se caracteriza por el ambiente, ya que la educación de los habitantes de esta ciudad es impecable. Pero también tiene multitud de lugares atractivos que atraen a miles de turistas al año. Si quieres saber qué puedes ver o visitar en Montreal, sigue leyendo este artículo, pues seguro que va a interesarte.
Canadá es la vecina casi desconocida de los Estados Unidos. Al lado de ese enorme país, en ocasiones se queda a la sombra. Pero poco a poco, está brillando con luz propia. Y es que Montreal ofrece a los turistas una amplia variedad de actividades y monumentos que hay que visitar.
Qué ver en Montreal
Montreal es la ciudad más grande de la zona de Quebec, al este del país, y también la más poblada. El primer lugar que hay que visitar es la Plaza de Jean Paul Riopelle. Es el punto en el que convergen la zona urbana y moderna de Montreal, y la parte histórica. Este lugar es un buen sitio para descansar y tomar un respiro durante nuestro paseo. Si tenemos la oportunidad, debemos quedarnos a ver el espectáculo de la fuente, pues no sólo echa agua, sino que también juega con las luces y otros elementos como un anillo de fuego. Pero también hay otro lugar que debes visitar si estás en esta plaza: el Palacio de Congresos. En cuanto llegues, verás el edificio, con una arquitectura única e inusual. Sus cristaleras de colores atraen a muchos fotógrafos, pues la belleza de este lugar es única.
El Mirador de Mont Royal también es un lugar que sí o sí debemos visitar, porque a pesar de la subida de la montaña, que nos llevará más de treinta minutos, la vista nos quitará el aliento que nos quede. La panorámica de la ciudad es espléndida, y es habitual encontrarnos a parejas de novios haciendo sus fotografías de boda, o celebrando la ceremonia ahí. Tanto si vas de día, como si vas ya entrada la noche, el paisaje urbano que ofrece Montreal será espectacular. Si vas en otoño, también nos encontraremos con la belleza de la transición de las hojas, que tienen una gama de colores desde el naranja hasta el marrón, pasando por el rojo.
Ya que estás por la zona, puedes pasarte por el Oratorio de Saint Joseph, cuya entrada es gratuita. Su arquitectura es muy majestuosa, y el interior, aparte de la tranquilidad y el sosiego típico de lugares religiosos, también podemos apreciar las piezas que ahí se exponen, casi como un museo.
La Plaza Champ de Mars se sitúa en la parte vieja de Montreal, pero tiene su encanto, ya que está junto al río Saint Laurent, y el ambiente es muy alegre. Puedes comer en una de sus terrazas, o ver a los artistas callejeros. Cerca de ahí está la Calle de los Artistas (Rue des Artistes), donde todavía hoy en día se presentan decenas de pintores y exponen sus obras a pie de calle, para ver si encuentran algún comprador.
Si decides ir durante los primeros meses del año, no puedes perderte la Villa de la Nieve, o Snow Village, ya que desde hace unos años se construye en Montreal una ciudad hecha verdaderamente de hielo. Traen incluso a los artistas que hicieron la ciudad de Harbin en China para que construyeran aquí también algunas estructuras. Incluye un hotel, un bar, un restaurante e incluso una capilla. Se abre de enero a marzo, por lo que es un buen lugar para ver si estás planeando un viaje a Canadá en los próximos meses.