
Hoy os proponemos una de las joyas de América del Norte. Los grandes lagos son cinco: Superior, Michigan, Hurón, Erie y Ontario. Son tan grandes que pueden ser confundidos con mares interiores y están repartidos entre Estados Unidos y Canadá.
Para verlos con tranquilidad necesitarás tiempo y un coche de alquiler ya que como hemos dicho anteriormente sus dimensiones son enormes. Un buen principio es empezar en Chicago a orillas del lago Michigan para después desplazarte al lago Hurón que es considerado como el que tiene los paisajes más asombrosos de los cinco Grandes Lagos. Una vez vistos estos dos Lagos nos podremos desplazar al lago Superior hacia el oeste. De dimensiones entre una cuarta parte y una quinta parte de la Península Ibérica el lago Superior podrían confundirse verdaderamente con un mar. O si nos decidimos por los lagos Erie y Ontario hacia el este nos encontraremos con unas dimensiones más pequeñas, del tamaño de la comunidad de Madrid. Como puedes ver las dimensiones son verdaderamente extraordinarias con lo que os recomendamos encarecidamente el alquiler del coche.
Aparte de estas colosales cantidades de agua también podréis disfrutar del paisaje, de los bosques y de ríos importantes como el Mississippi. Como colofón del viaje podréis llegar al lago Ontario para poder desplazaros más tarde hacia la ciudad de Toronto y poder relajaros en sus calles. De igual manera si habéis alquilado el coche podréis devolverlo en esa ciudad casi seguro con total seguridad, eso sí antes de hacerlo aseguraos de que la compañía de alquiler os permite cruzar las fronteras ya que recordad que son dos países diferentes.
Sin duda alguna es un viaje que no te puedes perder y si eres un amante de la naturaleza estarás más feliz que el Oso Yogui en Yellowstone.