
Aunque su nombre tiene un origen Guaraní –que significa “agua grande”-, comparte sus espectaculares caídas de agua con Brasil y Argentina. Están localizadas en la provincia de Misiones, en el Parque Nacional Iguazú en Argentina fronterizo con el Parque Nacional do Iguaçu del estado de Paraná en Brasil.
La historia de su descubrimiento data del siglo XVI con la llegada de los españoles a tierras americanas, bautizándolas con el nombre de ”Salto de Santa María”. Las espectaculares caídas de agua llegan a sumar 275, siendo las más grandes del mundo y las de mayor caudal, pues su espectáculo es sencillamente natural, todo gracias al río Iguazú. La llegada al Parque Nacional de Iguazú es a través de tierra, para lo cuál se puede llegar en coche o contratar servicios de transporte. Otra alternativa es el tren ecológico, que te permite acceder al parque desde el aeropuerto cercano.
Realmente una forma diferente que va dando pie al maravilloso paseo por estas mágicas caídas, a las que el hombre no ha realizado modificación alguna, sino que se la ha adaptado para procurar mayor comodidad al turista. Es por eso que se pueden realizar paseos en lancha bajo las caídas y caminatas por senderos entre el hermoso paisaje para tomar la vía del paseo inferior, que te llevará por río o a pie a través de senderos y escalinatas para conocer de cerca las más hermosas caídas, también conocidas como saltos. “Lanusse”, “Alvar Núñez Cabeza de Vaca” y “Bossetti”, son algunas de ellas, pero la más espectacular es la llamada “La Garganta del Diablo”, que resulta ser la más grande con 80 m de altura. De ahí en adelante puedes seguir un recorrido de escalinatas hasta llegar a Punta Peligro, desde donde podrás navegar por el río Iguazú y apreciar otros hermosos saltos.
El parque entero cuenta con asistencia al turista, servicios médicos, restaurantes y otros servicios, dispuestos en diferentes tramos de acceso o en algunos puntos establecidos, lo que asegura una gran tranquilidad al visitante.
Si eres de los que desea tener otra mirada y no mojarte ni un pelo, puedes realizar el paseo superior, sobre la cima de las caídas, en donde la hermosa vista te dará otra perspectiva de esta maravilla de la naturaleza. Aquí se aprecia, aunque en menor proporción, una característica de estas formaciones naturales, el espectacular y ensordecedor bramar del agua y su constante vapor – producto del choque de esta con las rocas con el agua- que forman una capa similar a una nube que tapa la superficie de la caída en una vista realmente impresionante.
Es, actualmente una de las candidatas a maravillas de la naturaleza. Un motivo más, para dejarse llevar por su sobrecogedora fuerza e imponente paisaje.