
Seguramente al facturar tu equipaje en el aeropuerto lo primero que deseas es que la maleta no se pierda por el camino y que, además, llegue en buen estado. Seguro que más de una vez has empezado a sentir esa incómoda sensación cuando ves que todos a tu alrededor recogen su equipaje de la cinta transportadora y el tuyo todavía no ha aparecido. ¡Qué alivio cuándo por fin aparece!
Alrededor de 40 millones de personas al año no corren con la misma suerte y deben enfrentarse al desagradable momento de reclamar porque se ha extraviado su maleta. Para no pasar por ese mal trago, es preferible viajar sólo con una maleta de mano, pero cuando facturar es inevitable, no queda otro remedio que tomar algunas medidas.
Identifica tu equipaje
En el asa de la maleta puedes atar un identificador con tu nombre y un correo o teléfono de contacto. También puedes guardar esta información en el interior y en algunos de los bolsillos frontales. Aunque no es algo que suceda habitualmente, no hay que descartar la posibilidad de que alguien se lleve tu maleta por error. Por ello, hay que facilitar las cosas para que te contacten si esto sucediera.
Usa una maleta con un detalle diferente
Seguro te habrás fijado que buena parte del equipaje es negro y muchas personas deben verificar si la maleta que acaban de coger es la de ellos. Para evitar esto, puedes comprar maletas de colores menos comunes como burdeo, violeta o algún tono azul que no sea muy habitual. Así es más fácil de localizar y controlar desde la distancia. También puedes decorarla con algún detalle que la diferencie, como una cinta o una pegatina.
No factures objetos valiosos
Hace tiempo un trabajador de un aeropuerto me dijo que muchas de las maletas que se “extraviaban” llevaban en su interior cámaras, portátiles o joyas. No sé si es cierto, pero creo que es de sentido común no correr el riesgo de dejar en la maleta objetos valiosos, ni dinero. Es preferible llevarlo en tu equipaje de mano.
Y aunque no sea 100 por ciento efectivo, nunca está de más poner un candado e incluso una cinta. Si quieren abrir la maleta, al menos les llevará un poco más de tiempo. Otras personas prefieren plastificar el equipaje porque, además, lo protege de arañazos y desgarros.
Reduce al mínimo el número de piezas
Siempre se dice que cuantas más cosas tenga en las manos, más probabilidades hay de dejar algo por detrás. La misma teoría puedes aplicar cuando preparas la maleta, así que es preferible meter todo en una maleta grande, en vez de facturar dos pequeñas. La mayoría de las líneas aéreas igual no te dan otra opción, pero en vuelos de larga distancia algunas compañías permiten llevar 2 piezas de hasta 23 kilos cada una.
Si viajas en pareja, o en familia, distribuye los regalos entre todo el equipaje y no olvides poner aunque sea un cambio de ropa en la maleta de la otra persona.