
Amsterdam es una ciudad moderna y cosmopolita, pero no por ello carente de un pasado e historias que contar. Esta ciudad, imán para cientos de miles de turistas que anualmente pasean por sus callejuelas, tiene un especial encanto dentro del panorama turístico europeo; a fin de cuentas en la urbe de los canales podemos desde contemplar obras de Van Gogh o Rembrandt hasta prostitutas en escaparates a pie de calle, y eso sin olvidarnos de los ciclistas. Veamos algunas de las cosas que podemos ver en Amsterdam
Rijksmuseum
A la hora de visitar un lugar nuevo los museos deben ser una de las escalas que no podemos perdernos, ya que de esta manera podemos comprender en cierta manera la cultura y la historia de nuestros anfitriones. Y Amsterdam no iba a ser para menos, por ello nos gustaría destacar el Rijksmuseum, o Museo Nacional de Amsterdam, que es por su categoría y calidad de las obras expuestas el museo más importante de Holanda. Tiene una basta colección que abarca el arte pictórico, la historia y la artesanía, poseyendo en sus galerías la más famosa colección de pinturas del Siglo de Oro holandés, numerosos grabados y una rica colección de arte asiático y egipcio.
Podemos destacar de su exposición, entre otras, obras de Rembrandt, Vermeer o Van Leyden; también se hacen exposiciones temporales de diferentes pintores Así pues si os gusta el arte este es vuestro lugar.
Casa de Anne Frank
Es un museo dedicado a la diarista de guerra judía Ana Frank, que se ocultó de la persecución nazi con su familia y cuatro personas más en los cuartos ocultos al fondo del edificio. Así como la preservación del escondite — conocido en neerlandés como Achterhuis — y una exhibición sobre la vida y tiempos de Ana Frank, el museo funciona como un espacio para resaltar todas las formas de persecución y discriminación.
Los canales
Algo que es siempre recomendable es darse un paseo por la zona de los canales. Es digno de ver cómo se mezclan los elementos urbanos con el agua y los patos nadando ajenos a todo. Existen 160 canales que son cruzados por un total de 1281 puentes.
Plaza Dam
Como muestra perfecta del espíritu cosmopolita de Amsterdam tenéis la plaza Dam, que es el corazón de la ciudad. Mientras estéis allí podréis ver el monumento nacional (un obelisco que homenajea a los caídos en la 2º Guerra Mundial), el Palacio Real o el famoso museo de cera Madame Tussauds mientras observáis la curiosa mezcla de lugareños, turistas, músicos callejeros, hombres estatua y buscavidas varios. Eso sí, por la noche el panorama cambia y pasa a ser uno de los lugares donde más tráfico de droga y problemas puedes encontrarte; en las cercanías se encuentra el Barrio Rojo.
Barrio rojo
Por descontado nos vemos obligados a hablaros del Barrio Rojo, el lugar más turístico y conocido de la ciudad. El ambiente que hay y la vida que se respira allí por las noches es algo que difícilmente encontraréis en otro sitio de Europa. Es el lugar por excelencia de los cofee shops, los sex shops, y sobre todo de los locales de prostitución con chicas exhibiéndose en los escaparates… en este famoso lugar podréis encontrar casi cualquier cosa.
Coffee shops
También recomendamos la experiencia de visitar (aunque sea solo por ver el ambiente) un cofee shop, bares con una zona especialmente habilitada para la compra y consumo de cannabis, té y cervezas de esta sustancia entre otros. Por supuesto, eso no es lo único que se sirve, ya que por lo demás son bares normales que sirven todo tipo de bebidas. Quizá el más conocido sea “Bulldog”, situado en Leidseplein. Es espacioso, con buena iluminación, dos plantas (para no mezclar a consumidores de cannabis con los no consumidores), hay karaoke y, además, tiene el añadido de ser el más antiguo de todo Amsterdam.
Barrio chino
Este barrio es un lugar ideal si lo que buscas es comida asiática, precios baratos, salones de masajes y alguna que otra agradable sorpresa, como lo es la presencia del templo budista de He Hua. Este templo, edificado siguiendo los preceptos de diseño de la arquitectura tradicional china es el templo budista más grande de Europa. Puede visitarse diariamente y de forma gratuita. Por cierto, el templo queda en las cercanías del restaurante In de Waag.
Restaurante In de waag
Se trata de uno de los restaurantes más románticos de la ciudad, por lo que si vais a Amsterdam con la pareja pasaos por aquí. Se encuentra en el interior de un impresionante edificio del siglo XV que en su momento fue la casa de pesos de la ciudad. Esta situado en la plaza de Nieuwmarkt.
Heineken Experience
¿Que mejor para terminar el día que visitar la antigua fábrica e Heineken ? Así es queridos cerveceros, este emblemático edificio estuvo fabricando el “oro líquido” desde 1867 hasta 1988, cuando levantaron una nueva factoría a las afueras de la ciudad. A día de hoy el lugar funciona como museo de la marca. Cabe destacar que con la entrada tenéis acceso a tomaros algunas cervezas.
Bloemenmarkt y las plantas carnívoras
En casi todo viaje suele llegar el momento de pasar a comprar algo para satisfacer a los típicos familiares o amigos ávidos de souvenirs. En Amsterdam hay muchos mercadillos para satisfacer esta demanda. Uno recomendable es el Bloemenmarkt (mercado de las flores). Tiene ese nombre porque, aunque se vende de todo, como postales, camisetas y cosas del estilo, la calle está llena de puestos de flores y plantas. ¿Qué regalo más original que traer una mini maceta con semilla, de la que al regarla surge una planta carnívora?
Para finalizar, un plan ideal, especialmente para parejas: Alquilar una bici (no sale mucho más de 12 euros al día) e irse al inmenso campo de tulipanes de la villa de Lisse, que queda muy cerca de Schipol (el aeropuerto). Una vez allí, podréis disfrutar de un atardecer de lo más romántico.